CUTRE NAVIDAD

Así se podría definir la decoración navideña instalada por el Equipo de Gobierno de nuestra excelentísima ciudad. De cutre y provinciana, por definirla de alguna manera. En otras ciudades, sus respectivos ayuntamientos se esfuerzan cada año por sorprender a sus ciudadanos con los montajes navideños que decoran sus calles y plazas. De hecho, en muchas ciudades, se utiliza la decoración navideña como atractivo turístico, especialmente de cara al macro puente de la Constitución. En Zaragoza, no. Los adornos navideños instalados por el Ayuntamiento se repiten año tras año. Todos los barrios de la ciudad que cuentan con iluminación municipal tienen la misma decoración, da igual que te encuentres en Torrero que en Tenor Fleta. Hay instalados unos arcos luminosos que podrían instalarla en cualquier localidad de 800 habitantes. Por no hablar de la "espectacular" estrella que hay instalada en la fachada de la Casa Consistorial. Y menos mal que este año la asociación de floristas han instalado un abeto que disimula un poco la cutrez de la decoración de nuestro ayuntamiento. O de los repetitivos adornos de Independencia, adornos que no sorprenden a nadie tras ser instalados durante tres años consecutivos.
La decoración navideña, en sí misma, es una chorrada, pero es un signo más de la falta de ambición y de ideas del Equipo de Gobierno PSOE-CHA. Mientras paseas por las calles de Madrid o Barcelona, ves como sus ayuntamientos se esfuerzan por innovar y ofrecer una imagen renovada y moderna de la ciudad en unas fechas en las que reciben a miles de turistas, que se mezclan con los cientos de miles de ciudadanos que se lanzan a las calles a pasear, comprar y disfrutar del ambiente festivo. Se esfuerzan por sorprender a sus ciudadanos cada año, mezclando la tradición con la innovación. Nuestro alcalde y alguno de sus concejales podían darse una vuelta por otras ciudades de nuestro entorno para que comprobasen in situ que la innovación también es posible es los adornos navideños. Así comprenderán lo cutre y provinciana que es la Navidad que nos han diseñado. Faltan ideas, falta innovación. Y falta, sobre todo, ilusión.

