LA SURREALISTA SITUACIÓN DE LOS BOMBEROS.

La situación de los 47 aspirantes a bomberos roza el surrealismo. Estas 47 personas están pidiendo que se reconozca su situación, y que el Ayuntamiento de Zaragoza ejecute sin más dilación la sentencia judicial, tras el fallo que obliga a repetir la cuarta prueba. No es de recibo el modo en que se está tratando a estos ciudadanos. Esta situación no es algo nuevo, ya que hace unos meses 31 bomberos acamparon a las puertas del Ayuntamiento de la capital aragonesa hasta que el alcalde cedió y decidió que la oposición era legal, desbloqueando de esta manera el conflicto.
Por eso no es entendible la actual posición del Equipo de Gobierno PSOE-CHA. Es más, los bomberos están siendo acosados sistematicamente para que abandonden sus protestas pacíficas de la Plaza del Pilar. Y es que el Ayuntamiento ha impedido instalar tiendas de campaña en los porches del Ayuntamiento, comoya ocurrió hace unos meses. Se supone que no es nada agradable para el Alcalde el tener, en plena Navidad, cuando pasan por la Plaza del Pilar decenas de miles de personas, a un grupo de bomberos acampados a la puerta del Consistorio, con el frío que hace. Y menos cuando faltan meses para las próximas elecciones municipales. Además, y según los propios aspirantes a bomberos, la Policía Municipal les prohíbe instalar pancartas y les obliga a caminar de un lado a otro para evitar sanciones. Incluso la Delegación del Gobierno les ha amenazado con imponerles multas de hasta 6.000 euros si se instalaban en la Plaza del Pilar. Por ello, los aspirantes a bomberos deben dormir en sacos de dormir.
Mejor haría el Excelentísimo Señor Alcalde si se centrase en solucionar el problema, especialmente una vez que hay sentencia judicial, en lugar de perder el tiempo encorriendo y prohibiendo ejercer su derecho de protesta a unos ciudadanos que tienen toda la razón del mundo. Choca especialmente que socialistas y CHA, la supuesta izquierda que tanto dice defender los derechos de los trabajadores, no resuelvan rápidamente este conflicto y prohíban el derecho a la libertad de protesta de unos ciudadanos que sólo están defendiendo, de una manera pacífica, sus derechos. Esperemos que la estrella de Navidad colgada en el balcón del Consistorio ablande un poco el corazón del Alcalde Belloch y solucione prontamente esta injusta e incómoda situación.

